viernes, 8 de febrero de 2008

El demonio en el cuerpo




Sí, el ángel caído, el demonio. Creo que habremos dado la vuelta en torno a esta preciosa estatua de El Retiro mil veces. Mis primeros recuerdos son de los famosos 2*6000 previos a la maratón. De la farola al ángel caído y vuelta a la farola de la entrada de El Paseo de Carruajes, junto a O'Donell. 3000 metros. 4 veces. Que si a tu ritmo de maratón, que si a toda pastilla. En vez de odiarla me encanta. Se me hacen fáciles. Creo que ya he hecho 4 pruebas de 2*6000 y no sé cuántas decenas de series más, que si 500, que si miles, que si tres miles.

Ahora estamos en época de series largas los viernes. Quedamos 10-15 del Boston a las 18:30. Juanjo, Digi, El Chiquitín, Carca, Juanqui, Leo, Rookie, Miguel Angel, Boni, Ugo, Jesús y José Luis Lázaro, Gustavo, Vicente, Ángel Zurdo... y de vez en cuando se suman otros y otras como María José, Mayte, Pili, un italiano que se llama Amérigo y que corre que se las pela... Los primeros tienen algo en común... se pican, y mucho. Algunos como Jesús Lázaro o Juanjo van sobrados pero aún y así, como hoy en el último 500, dicen aquí estoy yo.

Hoy 3000-1000-3000-500, el viernes pasado 3000-2000-1000. Paliza para el cuerpo. Las primeras fuerte y contento, a 4:20 en vez de a 4:27. El mil luego a 4:07 en vez de 4:15. El siguiente 3000 lo empezamos a 4:10, bajamos a 4:07 y el último mil me quedo, no, sigo, se queda Vicente, me quedo tras Hugo y Leo, me quedo, doy un último estirón y alcanzo a Leo. Bendito Leo. Sigo y llego con la sensación de ser más lento que el ángel caído. A 3:59. Me dicen que en cabeza el último mil Alfonso y Juanqui lo esprintan, desde el ángel Juanqui se embala. Carca espera hasta la cuesta y se va a por él. Menos de 3:30. Je, en el 500 final ya no se pueden ni mover.

Qué gozada. Me encantan los viernes. Me hago 60 kms para llegar a hacer las series y me dan una vidilla especial. Nacho y Adela, ¡¡¡os tenéis que apuntar ya!!!

Es curioso que preparando maratones me gusten más las series cortas, los 200 ó 300 metros. Los hago solo tan pancho. Las series largas en cambio me matan. Sufro no sólo corriendo sino pensando en lo que me queda por correr. Chungo. Tengo que mejorar esto. Aún y así, me gusta cada vez más los viernes. Estoy cogiendo afición a las series largas a pesar de arrastrarme en las últimas. ¡Coño! Me arrastro pero sigo y no me quedo. Llego. Y a buen ritmo, que rodar el último mil a 3:59 tras correr 6000 metros no está nada mal. Ya prefiero las series a rodar, enganche total. Buena señal. Si sólo me diera la gana de adelgazar algo, pero eso es harina de otro costal. Por cierto, me voy a cenar a Astrid y Gastón, un peruano. A resarcirme de la panzada de correr. Y mañana a descansar. Hasta el domingo a las 9 en la CdC

6 comentarios:

Peregrino dijo...

Carca al aparato. coincido plenamente con la crónica! que gozada es correr el viernes en el Retiro. La única pega es que la tradicional comida de los viernes se sustituye por un pescadito a la plancha y algo de vedura, pero... que bien sienta!
Mi visión de la jugada de ayer: casi 20 runners del boston en formación para calentar. Lo que vamos a parecer cuando tengamnos las camisetas de entrenamiento! Me da miedo pensarlo. De ellos, 14 para las mismas series. Maite a su bola. Miguel Angel todavía no está para series. La hermana de Maria José y Josera a su bola también. El resto enfilamos el primer 3000 en rigurosa formación. Me río yo de los del Nike club. Ya les gustaría tener un grupeto como el nuestro. Como digo, el primer 3000 se hace a buen ritmo, aguantado por todos. Radio Kalinga no para de rajar, y es incluso contestado por gran parte del grupo. Total 13:09, tal y como estaba previsto. El 1000 a 4:10, también asequible para todos. Ya solo queda llegar una vez más al angel caído! El último 3000 empieza a 4:10, hay que subir por el paseo de carruajes. Jesús Lazaro marca como siempre el ritomo con una precisión suiza, y Kalinga a lo suyo, sin dejar de hablar y animar. JL Rojo le pide que simule que habla entrecortado un poco, para que pareczca humano, pero nada, como si estuviese repanchingado en el sofa sigue comentando la jugada. El grupo compacto llega al primer mil (bueno, arriba ya un poco estirado), momento en el que Juanqui se pone delante, y Kalinga acompaña. Me veo con ellos, aceleramos un poco y pasamos el segundo mil en 4:06, todavía controlado. Pego un hachazo que es bien respondido hasta el angel caido, donde Juanqui, como siempre acelera y coge unos metros. Me quedo con Kalinga, pero al no despegarse le digo, "me voy a por el". Las piernas me hacen volar, pienso cambiar la estrategia y pasarle como un avión. Me intenta seguir unos 50 metros pero no puede. Acabo el 1000 en 3:28, pero con un segundo 500 muy rápido.
El último 500 es un sufrimiento. Si bien soy capaz de ir con los buenos los primeros 200 metros, se me hacen interminables los últimos 300, y aun así acabo en 1:35.
Luego lo pago por la noche, con dolor de piernas, pero ¿QUE GOZADA!!!!

Mildolores dijo...

Digo yo que algún dia, antes de caer en el olvido, estaré con vosotros en El Retiro, dándole caña a la zapatilla.

¡Que envidia me dais!

Peregrino dijo...

Imposible que cayeses en el olvido, amigo Mildo. No por eso retrases tu recuperación e incorpórate pronto a los entrenos. Abrazos

comb dijo...

Se te echa de menos amigo Antonio. Mejórate rápido aunque hoy he preguntado por tí y me han dicho que trabajabas

Cami dijo...

Pues yo suscribo las palabras de Mildo: ¡qué envidia!, pero por ahora y durante el próximo mes me abstendré de hacer series para que no se me resienta el gemelo y poder llegar sano a Olissipo.
Luis casi me siento más contento que tu de saber que estás disfrutando con las series largas, ¡qué buena señal!.

Si sigue el buen tiempo espero que María me sustituya pronto los viernes en el tenis de los niños y pueda rodar, mientras vosotros hacéis series, con esa marea blanca del Boston, todos uniformados con los nombres a la espalda...

Nacho dijo...

¡Sana e ingrata envidia!
Desde aquí, en la Ciudad Santander, agoto las últimas horas de los viernes y la semana mirando de reojo al cielo e imaginando vuestras series y el ambiente. Difícil tengo apuntarme, aunque sea una sola vez, pero ahí estoy, en el alma de un grupo que disfruta corriendo.

Un abrazo

Nacho