lunes, 21 de septiembre de 2009

La crónica de un rodaje




Aunque no se compita a tope, esto va de entrenarse para llegar esta vez sin excusas y al 100% a Florencia. Así que a la espera de la crónica más "killer" de Carca, ahí va la mía.

Tras un par de dudas metales al final decidí correr a un ritmo fuerte de maratón la media, olvidándome de marca o de competir. Quería probar qué tal estaba, pensando más en Florencia que en por fin bajar de 1h30. Ya lo atacaré en otra ocasión. Lo que tengo claro es que ayer, si hubiera querido, lo hubiera hecho fácilmente.

Llegué por los pelos a la salida, tras una cola imposible para ir al baño. Al salir me encontré con que ya no había nadie en el bar. Corrí a la salida y encontré a Manolito. Me acerqué cmo pude y nos metimos (sin calentar) al mogollón. Manolo quería ir a hacer 1h32 y le dije que no contara conmigo. Quería salir a 4:30 y rodar fuerte y si acaso tirar algo más a partir del km 12.

Salimos como pudimos y tardamos 4:45 en hacer el primer kilómetro. Había demasiado barullo y al menos desde donde estábamos tardamos algo en salir. A mitad del primer km Manolito se me escapó y le dejé ir...

La carrera es una gozada. Muy llanita, salvo por una zona en forma de S que se coge antes de llegar a la plaza de la meta (y que se recorre un par de veces) y otro ligero repecho. Ambos para acortar algo la zancada y bajar el ritmo 15". Nada más. Además, bonita. Se pasa por la plaza mayor de Valladolid un par de veces, al principio por una zona con una iglesia preciosa, se cruza el río... Variada y con bastante animación.

El día salió para firmarlo. Sol y nubes, 15 grados. Perfecto para correr.

Y cumplí el guión. Por sensaciones, intentando controlar cada km a un ritmo lógico. El único fallo es que los km estaban muy mal medidos y cada vez que picaba el crono me salían unas disparidades grandísimas: diferencias de 30" imposibles por kilómetro. Así que dejé de mirar el Polar y empecé a rodar por sensaciones. Evitando ir agónico. Reconozco que por eso me gustan los maratones: se sufre sólo al final porque se rueda a un ritmo muy asequible.

Me fijé en unos grupetes como referencia. Unos de Valladolid que iban haciendo de liebre a una chica. Otro grupete que iba con un entrenador que les soltaba consejos... En el km 3 pasé al globo y pregunté la marca: el de 1h40 me dijo (¡menuda caraja que llevaba porque íbamos bastante más rápido!)

Pues así, al tran trán, llegué hasta el km 10 que pasé en algo más de 44'. Iba muy bien, sin forzar y sin notar cansancio. Me esperé hasta el 12 y apreté algo pero sin forzar. Empecé a pasar los grupos de referencia y a algunos que antes me habían adelantado y de los que me acordaba. En el km empecé a pensar en Torralba que me había dicho que vendría a hacerme de liebre en los último 5. ¡Qué pereza! No me apetecía ponerme a tirar... y pasó el 16, el 17, el 18... y no aparecía. Buena señal. Yo a mi ritmo. No sabía sinceramente cuál era ni cómo llegaría a meta. Estaba contento pero no quería sufrir.

Por fin enfilé el km 18 y la pequeña subida antes de la meta. Me concentré antes de llegar a la plaza y vi, en paralelo, en la curva final a Carcasona que iba jaleado por Fran. Se me hizo algo eterno dar la vuelta al parque y llegar un kilómetro y medio más tarde a donde les había visto. Y de repente, ya cerca del 21 me encontré a Fran que se me acercó y me dijo: "acelera, vas de puta madre, te quedan sólo 400 metros". Y me entró una motivación de narices y pegué un esprint de los míos, a tope. "¿A dónde vas?" me grito Fran acojonado con mi ritmo mientras que le veía alejarse, atrás. A los 100 metros, tras el subidón, me dí cuenta que todavía no, que faltaban otros 300, así que bajé el ritmo, torcí la curva y entonces volví a acelerar. Entre en 1h32'17", un marcón para mí y más para ir al tran trán. Muy contento. Por sólo 3" no pillé a Manolito, con el que tropecé al cruzar la meta.

Tras la carera nos metimos unos riñones de cordero y una paletilla de lechal que nos sentó de maravilla en los bajos de un monasterio de Valladolid. ¡Qué gozada! Salimos con la hora justa para coger el AVE de las 17 y a las 18 estábamos en casa.

Moraleja. Carrerón. Recarga de motivación. Y a falta de sólo 10 semanas para Florencia me toca empezar a meter caña y volumen. Pero como dirían los Rolling Stones: "It's only Rock'n'Roll but I like it"

4 comentarios:

Risco dijo...

Suerte con la preparación para Florencia.

Mola la idea, me encanta la ciudad.

manuel binoy dijo...

Es un tiempo muy bueno para una media, esperanzador de cara a la maratón. Puedes estar contento. Saludos, te sigo leyendo.

Mildolores dijo...

1:32:XX y al tran tran, eso lo dice todo de ti. Florencia está casi ganada.
Enhorabuena, Comb.
A ver Carca que nos cuenta.
Abrazos.

Quique dijo...

Hola Comb, corriste con inteligencia y eso se confirmó en la meta, es un buen test para el maratón y te carga de moral.....yo tambien estuve y salió un día perfecto...

Un saludo
Quique