viernes, 13 de junio de 2008

La liebre y la tortuga




Creo que nuestro querido y nuevo entrenador Fran, apuesta por unas buenas tortugas frente a unas facilonas (y fardonas) liebres en este noble deporte de la maratón.

Ahora sólo ha de lograr convencer a las liebre. ¡Je!

¿Qué hacer! Ir poco a poco (38kms de media en esas dos semanas), estirar mucho, ir metiendo pesas, y sobre todo, disfrutar sin matarse en las series o mucho menos en los rodajes. O ir "como motos" en la CdC, picándonos en cada esquina, corriendo 5 días en vez de 4, apurando las series y marcándonos miles a 3:30 cuando correremos la maratón en 4:50.

To run or not to run... fast, ese es el dilema. Je, correr lento para potenciar el sitema aeróbico y el metabolismo de grasas y llegar a punto al 12 sin pasarse. O acostumbrase a correr al ritmo de la maratón o más rápido... por que claro, si estoy acostumbrado a correr a 4:40 cuando el día D lo haga a 4:50 me saldrá "chupao"

Mañana nos veremos en León. Ardo en ganas

4 comentarios:

Ángel dijo...

Pues yo creo que la respuesta está clara: si has apostado por un entrenador, hazle caso y haz exclusivamente lo que él te mande. Si se equivoca ya se lo dirás luego, pero de momento, déjale que lo intente. Claro que la tentación es tan fuerte, son tantas las ocasiones para hacer hilo con algún colega que ¿quien no cede un día? En fin qué te voy a contar yo que no sepas.

Nacho dijo...

¿Se podrá subir cuestas?

¡Angel, bienvenido al bloc!

Un abrazo

Nacho

comb dijo...

¡Qué lujo! Don Angel por aquí. ¡Bienvenido! Que conste que tengo claro el dilema y lo he puesto para provocar un poquito al personal

Peregrino dijo...

Pues bien, hoy hemos conocido a Fran. Vaya pedazo de entrenador !!!
Bueno Comb, pues qué decirte, que tienes razón. Haremos caso al bueno de Fran (lo que no quita para que algún día se nos vaya la olla y nos divirtamos de verdad en un entreno. Por ahora, como dice Fran, intentemos disfrutar, más que divertirnos. Con ello haremos base, sobre la que construir.

Buena elección sin duda. Gracias Fran y gracias Rodrigo (vaya lujazo, vaya pareja), por un dís estupendo, comienzo de grandes cosas, sin duda.