
Ya echaba yo de menos las cariñosas reprimendas de Comb después de un entrenamiento. Y es que después de dos meses prácticamente amariconsaos de entrenos, nuestro nuevo Sherif ha programado semanas de cinco días, ya con algún entreno de calidad. En concreto, en esta semana, además de los conocidos rodajes suaves, fluidos, tranquilos, a ritmo, y otros sinónimos, hemos tenido cuestas y cambios de ritmo. Hete aquí que para los segundos, nos conjuramos en el Retiro los grandes Cami y Comb, junto con la agradable sorpresa de tapado de la Croix, y servidora. Tras 20 minutos de calentamiento y agradable charla, nos disponíamos a empezar el primer minuto rápido, cuando dos habituales del Retiro a mediodia nos preguntaron si nos importaba que se unieran a nosotros. Por supuesto que no amigos, fue nuestra pronta respuesta. Y empezamos el primer minuto en compacto pelotón. Al pasar al segundo minuto (el menos rápido), empiezan a surgir las dudas sobre la interpretación de la voluntad de nuestro amado entrenador, cuando nos pedía no mucha diferencia de ritmo entre los minutos rápidos y los lentos. El grupo se divide en dos, hasta que al terminar la primera serie de cambios vuelve a surgir una diferencia de interpretación ya que algunos eran partidarios de seguir trotando (probablemente lo correcto) y otros de recuperar andando. Total, que u gran Cami se va por delante, yo me quedo con nuestros ilustres amigos del Retiro y a pocos metros nos siguen Comb y Manolito. La segunda tanda también me sale bien, de hecho acabe con una media de 4:45 min el km que, aunque Torralba no me dio ritmos, creo que está dentro de los parámetros de lo que debía ser mi entrenamiento (entre 4-410 lo más rápido y entre 4:50 y 5 lo más lento). Chapeau para los colegas del Retiro, que en ningún momento se pusieron delante a tirar de mi, dejándome ir en todo momento marcando el ritmo. Pues bien, eso es lo que creía yo. En los estiramientos volvimos a tener diferencias en la interpretación del entreno. Para Comb yo no había corrido a mi ritmo, sino a ritmo de los colegas runners. Puede que tenga razón, o quizá no, pero lo que más me gustó fue su cariñosa reprimendecilla. We are back in business!!!


